NUESTROS SABORES

Un recorrido gastronómico por los municipios de Córdoba

CHOCOLATERIA SALUDABLE

Te presentamos Lorica, chocolatina que captura la elegancia de uno de los pueblos patrimonio más hermosos de Córdoba. Lorica es famosa por su arquitectura republicana única, influenciada por los inmigrantes (sirios y libaneses) que llegaron navegando el río Sinú, trayendo consigo nuevas culturas y sabores. Este ingrediente exótico es nuestro homenaje a esa fusión cultural. Representa el toque sofisticado y lejano que se mezcló con nuestra esencia cordobesa para crear algo inolvidable. Pero esta joya no es solo historia, es bienestar puro en cada bocado

Viajamos hasta las costas de Córdoba para traerte San Antero, una chocolatina que captura la magia de donde el río Sinú se encuentra con el mar. San Antero es sinónimo de playas relajadas, brisa cálida y la riqueza natural de sus manglares. Quisimos embotellar esa frescura y libertad en un chocolate, y solo había una forma de hacerlo: con un toque de Sal Marina. No es solo un ingrediente; es la esencia misma de la costa. Los cristales de sal marina realzan y despiertan las notas profundas del cacao, creando un contraste dulce-salado que es sorprendente y absolutamente delicioso. Es como sentir la brisa del mar en cada bocado.

Te presentamos Montería, nuestra chocolatina insignia. Su nombre no es casualidad: rinde tributo a nuestra amada capital, la Perla del Sinú, y es la base desde donde nacen todos los sabores auténticos de nuestra región. Cada barra lleva impresa la esencia y la fuerza de nuestra tierra cordobesa. Montería no es solo tradición, ¡es bienestar en cada bocado!. La hemos creado pensando en un placer consciente y saludable.

No hay cielo como el de Córdoba al caer la tarde, y en Cereté, los atardeceres son un espectáculo de fuego y color. El cielo se pinta de naranjas intensos y, justo antes de la noche, estalla en tonos rosados y rojos vibrantes. Nuestra barra Cereté es un homenaje a ese momento mágico. Quisimos capturar esa intensidad cromática y la alegría de nuestra gente. Por eso, elegimos las fresas. Ellas aportan esa explosión de color rojo vivo y un sabor cítrico y dulce que despierta los sentidos, tal como lo hace el último rayo de sol del día. Es una experiencia vibrante que además cuida de ti.